La única música que por ahora se me
antoja es la de 2 cuerpos … instrumento de vientos estallando en alientos. Y de
teclas en forma de… bueno pues de teclas. Esta pasión vuelto acordes… acorde a
lo que dicten tus manos, los dedos, las huellas de pasados y misterios hurgando
un hogar entre mis humedades. Estos cuerpos que ahora se funden en una melodía
de fuego que con todo y el sudor no se logra callar.
Me quedo contigo haciendo música a cuatro manos, a dos cabeza sin mente porque la mente solo estorba y encoge las extremidades. Me quedo a mil caricias por hora enredando los ritmos a jadeos y gemidos, enredando las piernas casi hasta tus oídos y dejando que entres y entres y vuelvas a entrar en mi.
Me quedo contigo haciendo música a cuatro manos, a dos cabeza sin mente porque la mente solo estorba y encoge las extremidades. Me quedo a mil caricias por hora enredando los ritmos a jadeos y gemidos, enredando las piernas casi hasta tus oídos y dejando que entres y entres y vuelvas a entrar en mi.
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