viernes, 20 de mayo de 2016

Me lastimo a diario.

No me encuentro. Me he vuelto pregunta. 
Ausencia de ser. Costumbre de ruido. 
Me lastimo a diario. Me flagelo el fleco con un chisme de ti. 
Te busco espacios entre los ojos. Errores entre las coyunturas.
Lo curioso es la boca ya no mastica, sofoca, ya no deglute, rebuzna. La mente es simple, un estorbo hecho nudo. Un estómago débil cual suicida sin arma. El corazón se amarra, se mueve sin moverse. Habiendo tanto espejo y yo quien rehúsa verse completo una frase rota con la palabra “inerte". Digo que no y digo que sí. Lo tomo todo y te aviento al fondo. Luego escarbo y me transformo. No me encuentro. Me he vuelto pregunta. Ausencia de ser. Costumbre de ruido. Me lastimo a diario.

sábado, 14 de mayo de 2016

Poemilla de media tarde, a veces quema y a veces arde.



Me gusta cuando vibramos juntos y respiramos de mundo a mundo
Cuanto te siento mio y me  se tan tuya que las palabras sobran.
Me gusta cuando te se despierto a mi lado y velamos juntos un sueño de un futuro bello palpitando bajo el mismo ritmo, dibujando bajo un mismo techo.
Me gusta cuando el amor inunda tanto que me ahogas el pasado.
Yo me siento libre atrapada entre tus brazos, tú te vuelves ancla en mi mar revuelto. Se que no soy santa ni tampoco calma, yo y mi enredadera que te espina a veces es también sirena con sus tantas flores que te da sus mieles y mis mil sabores. Pero tú me gustas, tú y todo lo oscuro que destila el piso, huellas de un presente erizo, pistas de un amor sin fecha donde con arco y flecha abrí los brazos y quedé en el piso. Mi corazón sangra pero es porque quiso. Lávame el cabello tieso con un jabón de aromas, quítame los restos del licor que ya ni tomas. Ráspame la mano con tu dedo herido, ¿No te das cuenta como eres querido? Tanto que luego luego que he aleteado fuerte oigo tu zumbido.

Tanto que escupo fuego porque eres agua donde he hecho un nido. 

martes, 10 de mayo de 2016

OTRA VEZ MARTES



Otra vez martes y no contestas.
La voz lavada, el aullido muteado.
Un pulsar de números como un frenesí arrebatado.
Consumí la calma hasta quedar cruda.
La incertidumbre me enmasillaba.
Seguí en tu búsqueda hasta encontrarme con la muerte,
Ahí estabas tú agarrándole la mano.
Tuve celos.
Olvidé para que te buscaba.
Me atraganté de reclamos.
Teníamos una cita…
Tú siempre estuviste enamorado del cielo.
Hablabas para evadir silencios.
Callaste conmigo y ahora callas por completo.
Eso de los amores a primera vista nos pasó a ti y a mi primero.
Ahora en un cerrar de ojos te me vas eterno.
Han pasado los meses y aun me sabes confuso.
Me dueles.
Cada semana es lo mismo.
Teníamos un cita…
Me fallaste.
Yo te fallé primero y te he vuelto a fallar.
Otra vez martes y no contestas.