martes, 13 de enero de 2015

tenerte seguro eso... no me late.


Me concentro en no pensarte y solo te pienso más.
Me da miedo acostumbrarme a tu ausencia, recordar lo que es tener calma y ver tu lejanía como algo normal.
Desde que te has ido me percato mas de la fuerza de gravedad sabes… Esa que me jala al piso cuando a la vida se le olvida abotonarme bien las alas.
Me gusta mirar parejas besándose y sentir esa envidia, de la “mala”.
Me gusta intentar besar el aire y sentir los labios seco, secos, secos como una rama.
Vuelveme dulce masoquista, sé mi tortura virtuosa.
¿Sabes que me insita más tu imagen borrosa
que cualquier ser parlante con su mirada morbosa?
He claudicado las salidas como ofrenda de mi amor,
me he vuelto más ermitaña y utilizo mi tiempo para buscar en los rincones de mi casa tu olor.
A veces pienso cosas absurdas…
Tener dudas es lo mejor.
Imaginar que de mi vida te mudas para esperar lo peor.
Me gusta también estar triste.
Sobre todo en la noche cuando mi cama me queda grande.
Me gusta no preocuparme por depilarme las piernas sabiendo que nadie tiene por que tocarme.
Soy la princesa en la torre esperando a mi príncipe que me rescate.
Que me regrese al mundo y a esta vida que corre.
Tenerte seguro, eso… no me late.

arriesgate


Deja a un lado el miedo
Todo esta en tu mente
Que te tenga miedo
La razón que miente.

Cuestiónate cada idea
Que te ha forjado la vida
Todo lo que no se lea
En la verdad de una herida.

Juega como niño terco
Hasta que muera lo insulso
Canta hasta que ahogue el eco
Esas pasiones del vulgo.

Vuélvete Dionisio y medio
Para que nadie te cuente
Eso de ponerte cuete
Y luego buscar un remedio.

Saca la locura oscura
Esa que te tiene ausente
Muérdeme cada ranura
Hasta que te sientas fuerte.

No le hagas caso a nadie
Ni a la que narra esta idea
conviértete en lo que sea
Pero que respires aire.

Ese es mi consejo rudo
Solo porque yo lo hice
No significa que pise
Sin sostener un escudo.

Así que sigue tus letras
Besa todos tus corajes
Platica con los herejes
No dejes las patas quietas.

Arriésgate a cambiar las reglas
Romper patrones y a equivocar!
Si yo te pudiera enseñar…
Te enseñaría a arrancarme las medias.