CORAZONES
ROTOS
Conozco la historia
Que le dirás a otros
“Corazones rotos”
Se llamará la obra.
Habrá culpables.
Bueno, solo una;
Esta que es muda
He hizo cosas detestables.
Habrá dos héroes;
El primero que es tu orgullo,
El otro que es el verdugo
Del amor que rechazastes.
Sí, esta mal escrito
Con “s” en rechazaste
Pero porque todo este enredo
Comenzó con sandeces, silencios y un “no
me escuchastes”
Esto tú ya lo sabías
No te hagas el mojigato.
Me querías usar un rato
Y luego ver que es lo que harías.
Te salió mal la jugada
Te enredaste con mi cuerpo
Y hacerme tuya fue en efecto
la parte más depravada.
Nunca pensaste que fuera cierto
Eso… de enamorar con gemidos.
Dime si ahora escuchas con los oídos
O juegas a hacerte el muerto.
Te dejo con tu obra maestra
Esa de los “corazones rotos”
Es una historia muy vieja
La que le dirás a otros.
Te dejo ya que me dejaste
Cargando con toda la culpa
Lo sé, nunca lo imaginaste
Pedir un jugo y obtener la pulpa.
Pero como héroe debes saberlo
No eres grande sin un villano
Esta vez créeme que no fue en vano,
Me darás gracias por lo vivido.
Profundidad
ResponderBorrarLa mente es un mar, enorme, profundo, creciendo, cambiante, tempestuoso a veces de aguas tranquilas y cristalinas otras veces turbias e impetuosas. Todos navegamos cuando las aguas son apacibles pero incluso ahí se tiene miedo a sumergirse un poco, pero aquellos aventureros que se adentran en las profundidades del ser, son los mas versátiles y valientes, por que saben que hay tesoros ahí; adentro en lo profundo esperando ser encontrados. Pero no solo es el tesoro lo que se busca, por que no solo el contenido es lo valioso, si no el reto, el viaje, la aventura de llegar, de adentrarse ahí solo, sin saber los obstáculos que se encontraran en el camino, es ahí donde se conoce al verdadero yo, en lo profundo, en lo adverso, donde la verdadera fuerza se muestra brillante, llena de fe, cálida, solo con ella nos podemos sumergir una y otra vez, cada vez mas hondo, y cuando se conoce esas profundidades uno es dueño del mar, por que aunque siga creciendo y llueva, el mar es mío, que para llegar a esos destinos profundos y fríos, recuerda que tengo la fuerza en mi y que solo necesito……………………..respirar Aquí estoy una vez mas saliendo de la profundidad, me siento fuerte y cansado casi tan agotado de respirar, siento como mis pulmones quisieran jalar todo el aire del mundo, siento mi corazón latir tan fuerte y constante que es todo lo que alcanzo a escuchar, opaca mis miedos, mis pensamientos incluso siento como la sangre recorre por mis venas a gran velocidad, pero mi sangre no solo lleva oxigeno esta vez ahora lleva confianza y valor a todo mi cuerpo, mis músculos están llenos de valentía y coraje, mi corazón de amor y felicidad, mi mente de tranquilidad y energía. Veo como vino la tormenta y me atrapo, nade, luche, sobreviví y llegue a la costa, la tormenta ha pasado, se disolvió ante mis ojos, ahora veo como se forma un arcoíris frente a mi, mis ojos captan nuevos colores mas brillantes y claros, tan vividos que los puedo sentir sobre mis ojos y mi piel, por que ahora mis ojos están llenos de esperanza y fe. El mar me extrajo mi dolor, mi sufrimiento diluyo mis miedos y preocupaciones. Esto debe ser lo que se llama ser libre y esto que respiro no, no es el viento, por primera vez lo que respiro es libertad
Por Alan guerrero Galindo